Editores:
Lic. Willy Pérez Portillo - Licenciado en Contaduría Pública, Master en Administración Financiera, Docente Universitario en Pregrado y Maestría. Actualmente cursando su Maestría en Docencia e Inventigación Educativa.
Licda. Larissa Guadalupe Martí - Licenciado en Comunicaciones, Docente Universitaria en Pregrado. Actualmente cursando su Maestría en Docencia e Inventigación Educativa.
EL TEXTO PARALELO
Es un documento, un libro, un producto, un… texto que irás construyendo a lo largo del año,
paulatinamente, relacionado con todos los temas que se estudien en este curso.
Condiciones para hacerlo:
Hacer un texto representa todo un reto, para lo cual son necesarias dos condiciones básicas:
- Tiempo: Con unos quince minutos diarios, una hora por semana, podría ser suficiente.
- Ganas: Si te gusta pensar y escribir ya esta resuelto el problema. Si solo te gusta escribir sin pensar (algo raro por cierto) se te puede complicar, y si solo te gusta pensar, o peor aún, ni pensar ni escribir, tendrás serias dificultades.
Para hacer un texto paralelo no se necesita ser escritor, periodista o poeta.
Se aborda un tema específico que puede ser desarrollado a través de una lectura, un taller, una película, una discusión, una exposición de tu grupo o profesor. Tal tema es complementado por medio de tareas o “sugerencias de trabajo” que generalmente deberás desarrollar fuera de clase.
Y será a través de tu TP en donde podrás incorporar “otros datos” en apariencia menos serios, pero plenos de significado y utilidad personal; ello hará que tu perspectiva del tema sea mucho más amplia, más valiosa, más “correcta”, más científica.
Veamos un ejemplo:
Supongamos que el tema de estudio es: las emociones (vida afectiva)
Hasta aquí, todo es normal, semejante a lo que se acostumbra a hacer en el colegio o instituto. Pero ahora es cuando el asunto se pone interesante, porque si abres los ojos a todo lo que te rodea, encontrarás que la información sobre las emociones de las personas no se limita a lo que enseña o dice un texto o un profesor.
Veamos un ejemplo:
Supongamos que el tema de estudio es: las emociones (vida afectiva)
- Indudablemente tu profesor te señalará cierto capítulo del libro de texto que deberás leer y estudiar a conciencia para llegar preparado a la clase. Muy seguramente te pedirá que hagas un resumen.
- Así también, a través de la técnica que decida tu catedrático, tal tema será expuesto el día de la clase. Es probable que tu catedrático te solicite también un reporte de la actividad desarrollada en clase.
- Finalmente, el profesor dejará alguna tarea que deberás presentar por escrito la semana siguiente.
Hasta aquí, todo es normal, semejante a lo que se acostumbra a hacer en el colegio o instituto. Pero ahora es cuando el asunto se pone interesante, porque si abres los ojos a todo lo que te rodea, encontrarás que la información sobre las emociones de las personas no se limita a lo que enseña o dice un texto o un profesor.


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